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  • Wilma Pérez

La revista Piedra de Agua ingresó en una etapa de transición hacia la esfera digital y la periodicidad semestral con la presentación de su trigésimo novena entrega en el auditorio del Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef). La publicación de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia adoptó un formato que combina la impresión en papel con herramientas de tecnología multimedia para la consulta de contenidos en red.


La edición presenta el dossier titulado “Memoria sonora de los siglos XVII-XXI en Bolivia”, un trabajo que reúne estudios sobre partituras históricas, archivos documentales, colecciones musicales, grabaciones de campo y tradiciones orales que abarca a todo el territorio nacional.


Las páginas de la revista incorporan códigos QR que dirigen al lector hacia la escucha directa de piezas musicales recuperadas, el acceso a anexos documentales y el recorrido por un mapa sonoro georreferenciado desarrollado entre 2023 y 2025. Durante el acto, la institución entregó un reconocimiento al maestro Carlos Seoane Urioste por su labor en la catalogación, conservación y difusión del patrimonio musical manuscrito del país. El reconocimiento llenó de aplausos el lugar.


El director del Musef, Yedú Naga Meneses, afirmó en el acto de apertura que “esta nueva etapa de la revista Piedra de Agua tiene una periodicidad semestral e incorporación de recursos digitales que permiten al lector no solamente acercarse a los textos, sino también escuchar, observar y explorar los contenidos”.  La autoridad señaló que la tecnología permite la interacción activa con la memoria sonora del país. 


Por su parte, el jefe nacional de Gestión Cultural de la entidad, Gabriel Sánchez Castro, explicó que la revista cuenta con cuatro secciones de investigación y divulgación: Dossier, Patrimonio, Retrato Sonoro y Semblanzas. 


La estructura abarca análisis sobre la música de Charcas del siglo XVII, los repertorios del siglo XIX, las bandas de bronces militares y folklóricas, las expresiones indígenas y los archivos contemporáneos. A su turno, el investigador Richard Mújica Angulo destacó que la plataforma virtual del museo facilita la devolución de registros sonoros hacia las propias comunidades de origen.  


La ceremonia incluyó la participación de la compositora Canela Palacios Medinaceli y de la investigadora Jenny Cárdenas Villanueva, quienes compartieron ensayos sobre obras de Arpad Debreksen, Selma Vargas y la historia e importancia de las bandas de músicos en Bolivia en todas sus actividades.