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  • Armin Copa

El viceministro de Coordinación Legislativa, Wilson Santamaría, calificó de irresponsable la solicitud de la Central Obrera Boliviana de elevar los sueldos en un 20%. El funcionario argumentó que las finanzas estatales carecen de la capacidad para asimilar una medida de tal magnitud en la coyuntura actual. Asimismo, recordó que en periodos anteriores ya se aplicaron ajustes salariales significativos para proteger el poder adquisitivo de la población boliviana.

La autoridad gubernamental manifestó su preocupación por el impacto que esta exigencia sindical podría generar en la estabilidad del sector privado. Según su perspectiva, la imposición de un porcentaje tan elevado pondría en serio peligro la continuidad de miles de fuentes de empleo en las empresas del país. Pese a los cuestionamientos, el pliego petitorio de los trabajadores ya se encuentra en manos de los ministerios del área económica para su respectivo análisis técnico.

Por su parte, el secretario ejecutivo del ente matriz de los trabajadores, Mario Argollo, defendió la propuesta y aseguró que el porcentaje surge de un consenso interno sustentado en las propias estadísticas oficiales. Los dirigentes laborales instalaron mesas de trabajo específicas para fundamentar cada uno de los puntos de su pliego de reclamos frente a las autoridades. El sector obrero aguarda una convocatoria oficial por parte del Poder Ejecutivo para iniciar las negociaciones formales.