• Economía
  • Armin Copa

El Poder Ejecutivo anuló la regulación estatal sobre el precio de la leche en el territorio nacional mediante la cancelación de la normativa vigente desde 2025. A partir de esta decisión, el valor del producto surge de los consensos directos entre los productores agropecuarios y las plantas industrializadoras, lo cual cierra una etapa de costos fijos y congelados en el mercado local.

La nueva disposición oficial traslada la responsabilidad del ajuste a los actores de la cadena productiva, quienes anteriormente dependían de esquemas gubernamentales para modificar los importes. Para evitar distorsiones, la entidad estatal Pro-Bolivia asume la tarea de vigilancia estratégica y monitoreo constante de los montos económicos en cada etapa de comercialización, con el fin de detectar posibles irregularidades o incrementos injustificados.

Bajo este nuevo escenario, el Estado busca asegurar la provisión continua y oportuna de los lácteos mediante la creación de una instancia de diálogo permanente entre los involucrados. Esta mesa de concertación institucionalizada pretende facilitar la articulación del sector y proteger al consumidor final frente a eventuales actos de especulación derivados de la libre oferta y demanda.