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  • Armin Copa

El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, confirmó la apertura de una investigación oficial bajo el cargo de deterioro de bienes del Estado luego del accidente del avión Hércules C-130 en El Alto. Una comisión de fiscales, en labor conjunta con la Policía Boliviana, recolecta evidencias y custodia los billetes recuperados del lugar del siniestro. El enfoque principal de las autoridades radica en determinar si existió un manejo inadecuado de la aeronave estatal que transportaba valores del Banco Central de Bolivia.

La pesquisa busca establecer si los pilotos contaban con la pericia necesaria para operar esta unidad de gran envergadura y si cumplieron los protocolos de seguridad. Mariaca señaló que el análisis de la caja negra, las declaraciones de los controladores aéreos y los testimonios de los sobrevivientes resultarán fundamentales para esclarecer las causas de la tragedia. La investigación también apunta a los mandos superiores que autorizaron el uso del avión para este traslado específico, con el fin de deslindar responsabilidades administrativas o penales.

En paralelo, las fuerzas de seguridad reportan avances sobre los actos de rapiña registrados tras la caída de la nave, suceso que dejó un saldo de 21 víctimas fatales. Hasta el momento, la justicia determinó la detención preventiva de personas encontradas en posesión de dinero sustraído de los restos. Diversos allanamientos en zonas próximas al aeropuerto permitieron la recuperación de una parte del botín, mientras la sociedad civil permanece a la espera de un informe final sobre este evento que afectó el patrimonio público.