- Economía
- Armin Copa
El Órgano Ejecutivo defendió el establecimiento de un costo referencial de 18 bolivianos por litro de diésel para grandes consumidores, con la aclaración de que esta medida preserva el precio regulado de 9,80 bolivianos para el transporte público y los usuarios particulares. Autoridades gubernamentales señalaron que esta disposición técnica busca sincerear los valores reales del carburante en el mercado nacional y evitar que el consumo masivo de sectores industriales impacte en la economía de la población.
Desde el Ministerio de la Presidencia explicaron que la tarifa subsidiada continuará vigente para el traslado de pasajeros y productos básicos, por lo cual no existen motivos para un incremento en los precios del canasto familiar. Asimismo, la normativa apunta a frenar la especulación y el contrabando de combustible, prácticas ilegales que aprovechaban la brecha entre el valor subvencionado y las cifras internacionales.
La actualización tarifaria abre además el escenario para que las compañías privadas realicen de forma directa la compra e importación de diésel, con el fin de agilizar el suministro interno. Las autoridades indicaron que este mecanismo reducirá la presión financiera sobre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y garantizará un flujo constante para el aparato productivo.