• Economía
  • Armin Copa

Las autoridades del Banco Central de Bolivia analizan la suspensión del almacenamiento del metal precioso obtenido mediante los productores locales. El presidente de la entidad monetaria, David Espinoza, explicó que la posible modificación en el procedimiento orientará a los exportadores mineros a comercializar el recurso en el circuito internacional de forma directa, obteniendo divisas de manera inmediata sin pasar por la mediación del ente emisor estatal.

Actualmente, las reservas internacionales bolivianas rondan los 4.282 millones de dólares, donde el componente aurífero representa cerca de 3.200 millones y el saldo de libre disponibilidad alcanza los 1.100 millones de dólares. Por este motivo, el plan contempla la transformación de una fracción del lingote acumulado en fondos líquidos, con la intención de reforzar la capacidad de intervención en la política cambiaria y otorgar mayor estabilidad económica al país.

La ejecución de este cambio operativo requiere de la aprobación parlamentaria, motivo por el cual la directiva bancaria alista un proyecto de ley para presentar ante la Asamblea Legislativa Plurinacional. El objetivo de la propuesta técnica reside en conseguir la liberación de aproximadamente 2.000 millones de dólares en metal fino para su conversión a moneda extranjera sin generar costos adicionales a las arcas públicas.