- Economía
- Armin Copa
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira autorizó, mediante el Decreto Supremo N° 5701, la importación excepcional de petróleo crudo por parte de refinerías públicas y privadas del país. En el caso de YPFB Refinación, el crudo será procesado en las plantas Gualberto Villarroel, de Cochabamba, y Guillermo Elder Bell, de Santa Cruz, para producir gasolina, diésel, gasolina de aviación, queroseno y Jet Fuel A-1, entre otros derivados. Según el mandatario, la medida no privatiza la estatal petrolera, sino que potencia su capacidad productiva, con un beneficio económico estimado en 49 millones de dólares al año en un primer escenario.
El presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca, informó que la estatal entregará un primer lote de un millón de barriles de crudo a YPFB Refinación, lo que permitirá un incremento inmediato de entre 5.000 y 7.000 barriles diarios en el procesamiento. Entre enero y julio de 2026, ambas plantas operaron en conjunto a 24.067 barriles por día, apenas el 38% de su capacidad instalada de 63.750 BPD. Con 10.000 barriles adicionales de crudo, la participación de la producción nacional de gasolinas, diésel y Jet Fuel podría subir del 18% al 27%, y con 20.000 barriles adicionales llegaría al 37%, según datos oficiales.
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco Quintanilla, señaló que el decreto reduce los costos logísticos de importar combustibles ya refinados y fortalece la soberanía energética. El alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, respaldó la medida y pidió acompañarla con nuevas inversiones en exploración. Paz remarcó que prioriza la inversión en refinación frente a la subvención, pues esta última resta recursos a hospitales, colegios y carreteras, y afirmó que el objetivo del Gobierno es consolidar una YPFB "fuerte, potente y transparente" al servicio del país.