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Foto: UNITEL
  • Armin Copa

Los restos del suboficial mayor Jaime Luis Morales Huanca recibieron el último adiós en un velatorio instalado en el municipio de Colcapirhua, tras su traslado desde la base aérea de la zona sur. El efectivo militar formaba parte de la tripulación de la aeronave de carga que se accidentó en El Alto, suceso que segó la vida de 22 personas. Familiares, camaradas de la Fuerza Aérea Boliviana y vecinos se congregaron en el salón Esperanza para acompañar el duelo de la viuda y los dos hijos menores de edad que quedaron en la orfandad.

El suboficial Morales Huanca destacaba en la institución castrense por su amplia trayectoria y vocación de servicio, siendo el principal sustento de su núcleo familiar. Durante las exequias, los allegados del militar solicitaron respeto a la privacidad en este momento de profunda consternación regional. El cuerpo permanecerá en la funeraria hasta el lunes, jornada en la cual se tiene previsto realizar una misa de cuerpo presente antes de proceder con el entierro en el Parque de la Concordia bajo estrictos protocolos institucionales.

La ceremonia de inhumación incluirá los honores militares correspondientes a su rango y años de entrega a la patria dentro de la fuerza aérea nacional. Este homenaje póstumo ocurre mientras las autoridades competentes mantienen las investigaciones para esclarecer las causas técnicas del percance aéreo. La comunidad cochabambina se suma así al luto nacional decretado por el Gobierno, en memoria de un uniformado recordado por sus compañeros como un ejemplo de compromiso profesional y calidez humana.