- Economía
- Armin Copa
La dirigencia del transporte en el departamento de La Paz confirmó la continuidad de su paro indefinido tras un ampliado realizado este miércoles. Los representantes de las federaciones de choferes sindicalizados, transporte libre e interprovincial descartaron la invitación a una reunión nocturna propuesta por las autoridades nacionales. El sector condicionó cualquier acercamiento a la garantía de un suministro de combustible con estándares de calidad óptimos para sus vehículos.
El dirigente departamental Edson Valdez enfatizó que la protesta abarca a La Paz, El Alto y las provincias, debido al malestar por el uso de gasolina desestabilizada. Entre las exigencias principales figura la destitución inmediata del ministro de Hidrocarburos como requisito para levantar las medidas de presión. Pese al rechazo de la agenda oficial, los transportistas prevén convocar a los representantes del Ejecutivo a un encuentro alternativo durante la mañana del jueves.
Por su parte, la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó sobre la existencia de al menos 3,000 solicitudes de resarcimiento rechazadas en el proceso de compensación por daños mecánicos. Mientras la industria paceña manifestó su rechazo a la movilización por el impacto negativo en la economía regional, los bloqueos se extendieron a rutas estratégicas como la carretera hacia Viacha. El conflicto persiste ante la falta de un punto de acuerdo sobre las especificaciones técnicas del carburante distribuido.