- Economía
- Armin Copa
El sector del transporte sindicalizado de La Paz ratificó una interrupción de actividades a nivel departamental durante la jornada de mañana. La medida de presión contempla el despliegue de conductores en puntos estratégicos y el cierre de vías bajo la modalidad de "mil esquinas". Los dirigentes de la Federación Andina de Choferes de El Alto aseguraron que la movilización busca respuestas concretas ante la falta de atención a sus demandas gremiales.
La protesta surge como consecuencia de la ruptura de acuerdos previos relacionados con el resarcimiento por daños mecánicos atribuidos a la calidad del combustible. Reynaldo Luna, representante de la organización alteña, cuestionó el rol del Ejecutivo y señaló que los compromisos asumidos en mesas de diálogo carecen de avances reales. El sector advirtió que la ausencia de soluciones inmediatas derivará en un endurecimiento de las medidas de fuerza en los próximos días.
Las juntas vecinales y la población en general prevén dificultades en el traslado de pasajeros entre las ciudades de La Paz y El Alto debido a la naturaleza movilizada del anuncio. Mientras tanto, las autoridades competentes mantienen silencio ante la amenaza de cerco vial que afectará el flujo vehicular desde las primeras horas del miércoles. La resolución del conflicto depende ahora de un posible acercamiento entre el Ministerio del área y los transportistas antes del inicio de la protesta.