- Sociedad
- Armin Copa
Choferes del transporte pesado instalaron un cerco en las cercanías del surtidor Nimagasbol durante las primeras horas de este sábado. La protesta surge como respuesta a la carencia de diésel en las estaciones de servicio, lo que paralizó el tránsito sobre la vía principal que conecta a ambos departamentos. Esta medida de presión impide el paso de buses de servicio público y camiones de carga, mientras solo algunos vehículos livianos logran circular mediante rutas alternativas.
La interrupción vial afecta a una cantidad considerable de pasajeros nacionales y extranjeros, quienes permanecen detenidos en el camino sin posibilidad de avanzar hacia sus destinos. Ante la imposibilidad de circular, muchos usuarios de las flotas optan por caminar varios kilómetros para cruzar el punto de conflicto y buscar trasbordos del otro lado de la barricada. El flujo vehicular interdepartamental se mantiene interrumpido, lo que genera incertidumbre entre los ciudadanos que quedaron en medio de la protesta.
Desde la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, la nueva presidencia comunicó el envío de dos millones de litros de combustible desde la planta de Senkata. Este cargamento tiene el objetivo de abastecer a las ciudades de La Paz y El Alto para mitigar las movilizaciones y normalizar el suministro en las estaciones. Pese a este anuncio de despacho, el sector movilizado sostiene su postura hasta que el carburante llegue efectivamente a los surtidores de la región.