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  • Armin Copa

El Gobierno de Javier Milei modificó la Ley de Migraciones mediante un decreto de necesidad y urgencia para vetar la entrada al país a foráneos que emitan mensajes de odio o promuevan la violencia contra la nación. La nueva disposición normativa incluye además la cancelación de la residencia y la posterior expulsión del territorio para quienes incurran en ofensas hacia los símbolos patrios.

El Poder Ejecutivo argumenta que la medida responde a recientes manifestaciones de hostilidad en el ámbito internacional, aunque precisa de forma explícita la exclusión del disenso ideológico y de la crítica política o académica de estas sanciones. La Dirección Nacional de Migraciones evaluará las circunstancias individuales antes de proceder con las revocaciones de permanencia en el país.

La vigencia de esta regulación inicia este viernes tras su difusión en el Boletín Oficial, para luego pasar a revisión del Congreso. Esta determinación surge en medio de tensiones tras comentarios adversos de figuras públicas internacionales sobre la sociedad argentina y roces diplomáticos con gobiernos de la región.