- Sociedad
- Armin Copa
Los transportistas del sector interdepartamental e interprovincial decidieron suspender de forma temporal el cerco sobre el puente de Parotani, tras una jornada de parálisis total en la ruta que une Cochabamba con Oruro y La Paz. Esta pausa en la medida de presión permite que el flujo de automóviles comience su normalización, especialmente para los cientos de camiones y buses de pasajeros que permanecieron detenidos desde la madrugada. La apertura de la vía surge como un alivio ante la crisis humanitaria de las personas que caminaron largos tramos con su equipaje para realizar transbordos.
Durante el tiempo que duró la protesta por conflictos de rutas y denuncias de avasallamiento, el perjuicio afectó a servicios críticos como el traslado de emergencias médicas y camiones con ganado. Una ambulancia quedó atrapada en una ruta alterna mientras intentaba evadir el conflicto, y la terminal terrestre suspendió todas sus salidas hacia el sector oeste del país para evitar mayores complicaciones. El escenario previo estuvo marcado por la tensión y el malestar de los usuarios que quedaron sin opciones de transporte ante la falta de acuerdos inmediatos entre las partes.
Pese a la reactivación de la circulación, la dirigencia del transporte mantiene su exigencia de diálogo con el Viceministerio de Transporte y la Gobernación para resolver las disputas de fondo. Los movilizados denuncian agresiones previas en la zona de Sayari y condicionan la estabilidad de la carretera a la instalación de una mesa de negociación efectiva con las autoridades nacionales. Si los acercamientos fracasan durante este periodo de descanso, el sector advierte con retomar el cierre de la carretera de manera indefinida desde las primeras horas del jueves.