- Política
- Armin Copa
9/1/2026.- El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, calificó como intransigente y carente de coherencia la actitud de la dirigencia de la Central Obrera Boliviana tras el quiebre de las negociaciones este viernes. Según la autoridad, existía un principio de acuerdo previo donde los sindicalistas admitieron puntos positivos en el Decreto Supremo 5503; sin embargo, retornaron a la mesa con una exigencia de anulación total. Espinoza señaló que dentro del ente obrero conviven visiones opuestas que impiden avanzar en una solución técnica para el país.
La administración central sostiene que la normativa vigente permitió ahorrar 240 millones de dólares al Estado durante sus primeras tres semanas de aplicación. El Ejecutivo defiende que la medida eliminó las aglomeraciones en estaciones de servicio y normalizó el suministro de productos en los mercados locales. Ante la negativa de los trabajadores a presentar una propuesta por escrito, las autoridades decidieron concluir el encuentro, aunque recalcaron que la voluntad de diálogo permanece vigente para aquellos sectores que actúen con racionalidad.
El titular de Economía advirtió que el Gobierno evaluará diariamente el impacto de los bloqueos de carreteras para adoptar las medidas legales que correspondan. Para el Ejecutivo, las movilizaciones adquirieron un carácter político que busca retornar a un escenario de inestabilidad económica ya superado. Mientras los ministros aseguran haber logrado consensos con más de un centenar de sectores sociales, lamentaron que la cúpula sindical utilice tácticas de dilación que perjudican el derecho a la libre transitabilidad de la ciudadanía.