• Economía
  • Armin Copa

El Presupuesto General del Estado reformulado para 2026 prevé un déficit fiscal del 9% del Producto Interno Bruto y un incremento de precios del 14%. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, presentó estas cifras bajo un enfoque prudente que busca distanciarse del 12,2% registrado al cierre del periodo anterior. Esta planificación financiera pretende establecer metas más realistas ante el panorama financiero actual y los desequilibrios acumulados en años previos.

La propuesta oficial anticipa una reducción considerable en la subida de precios, que superó el 20% durante el ciclo pasado. En cuanto a la actividad económica, las autoridades fijan una expectativa de crecimiento apenas inferior al 1%, a pesar de que algunos indicadores preliminares sugieren un retroceso del 1,28%. El Ejecutivo confía en una mejoría de estos datos para finales de abril, siempre que se mantenga una estricta disciplina en las arcas públicas.

El documento del presupuesto, que asciende a unos 390.000 millones de bolivianos, ingresa este miércoles a la Asamblea Legislativa para su respectivo análisis. El plan financiero contempla un recorte superior a los 4.100 millones de bolivianos en los gastos de funcionamiento del aparato estatal. Con esta medida, la administración busca corregir la brecha negativa en las cuentas nacionales, afectada principalmente por la merma en las ventas de hidrocarburos y el aumento de las obligaciones financieras.