- Economía
- Armin Copa
Los centros de abasto de la ciudad de Cochabamba registran una marcada elevación en el costo de la carne de pollo, producto que llegó a venderse entre 27 y 28 bolivianos el kilo en espacios como el mercado Calatayud. Este ajuste encarece la canasta familiar respecto a jornadas anteriores, cuando la misma cantidad cotizaba cerca de los 20 bolivianos, aunque existe una variedad de mayor tamaño cuyo valor ronda los 23 bolivianos.
La subida del insumo provoca una caída directa en la demanda por parte de las amas de casa y compradores habituales. Las comerciantes de la zona reportan una reducción en el volumen de cada compra, pues los clientes optan por llevar fracciones o unidades individuales en lugar de las cantidades elevadas que adquirían con frecuencia.
Los vendedores atribuyen esta variación a los montos altos que fijan los mayoristas y distribuidores al momento de entregar la mercadería. Entre los argumentos expuestos por el sector distribuidor destaca el desabastecimiento de diésel, factor que incrementa sus costes operativos de transporte y repercute en el precio final al consumidor.