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  • Armin Copa

El Gobierno de Bolivia ratificó la vigencia de la orden de aprehensión dictada contra el expresidente Evo Morales, aunque admitió que la intervención policial conlleva riesgos significativos. El vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, manifestó que las autoridades prevén hacer efectivo el requerimiento judicial una vez que se den los escenarios adecuados para resguardar la integridad de la ciudadanía y de los efectivos de seguridad.

La Fiscalía General del Estado confirmó la validez del mandamiento de captura emanado del proceso por trata de personas. El exmandatario permanece en la región del Trópico de Cochabamba bajo el resguardo de agrupaciones de simpatizantes, zona donde anteriormente lanzó advertencias sobre las consecuencias de un probable intento de detención.

Frente a la posibilidad de violencia en el sector, las vocerías estatales explicaron que el objetivo central reside en evitar pérdidas humanas y enfrentamientos directos. Por ello, el Gabinete mantiene las gestiones para dar cumplimiento a la disposición legal de manera coordinada, sin apartarse de la normativa vigente.