- Economía
- Armin Copa
La Central Obrera Boliviana (COB), los choferes y los cisterneros rechazaron el Decreto Supremo 5716, que elimina la subvención al diésel, y anunciaron movilizaciones. La COB convocó a un ampliado nacional de emergencia para definir medidas de protesta y responsabilizó al Gobierno de cualquier convulsión social. Calificó la norma de "duro golpe a la economía popular" y acusó al Ejecutivo de optar por el "paquetazo".
El transporte también se declaró en emergencia. La Federación del Autotransporte de Cochabamba y la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia pidieron revisar la medida y advirtieron que subirán los pasajes. En Potosí, el transporte público y de larga distancia se replegó hasta que la Alcaldía defina las nuevas tarifas, mientras otros operadores ya incrementaron el costo. Los cisterneros anunciaron la paralización del carguío y descargue de combustibles en todo el país hasta que el presidente Rodrigo Paz baje a dialogar, y avisaron que los fletes subirán.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, defendió la decisión y la calificó de correcta para reactivar la economía, aunque admitió que tendrá efecto en los precios. Sostuvo que no es sostenible un sistema que obliga a comprar caro para vender barato.