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  • Wilma Pérez

El departamento de Cochabamba enfrenta múltiples focos de incendios forestales en los municipios de Mizque, Tarata, Quillacollo y la propia capital. Además, la emergencia registra el fallecimiento de una persona de la tercera edad y la afectación de miles de hectáreas de vegetación.


.El informe de la Unidad de Gestión de Riesgo (UGR) de la Gobernación de confirmó la muerte del ciudadano en el municipio de Mizque. La víctima intentaba controlar el fuego en la comunidad de Kinsa Chata. Las primeras evaluaciones señalan que las corrientes de viento y la acumulación de maleza seca propagaron las llamas sobre el sector. Las autoridades de la Fiscalía y la Policía realizan las investigaciones correspondientes.   


El SAR-Bolivia filial Cochabamba reportó la presencia de fuego en la ladera sur de la capital, en la zona de Sivingani, y en el sector de Cotapachi. Asimismo, se registraron focos activos en el Parque Nacional Tunari, a la altura de Potreros, y en serranías cercanas al cruce hacia Tarata. En la zona de Potreros, el personal de rescate combate el avance de las llamas por segundo día consecutivo.   


El gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, solicitó auxilio al Gobierno central para fortalecer las tareas de sofocación. La autoridad indicó que la escasez de diésel dificulta el despliegue de vehículos, brigadistas y herramientas de trabajo hacia las áreas afectadas. 

  
En tanto que la Secretaría de Medio Ambiente de la Gobernación reportó que la situación de mayor gravedad está en Mizque, donde el fuego consumió cerca de 2.500 hectáreas en menos de un mes. Ante el incremento de la emergencia, la Gobernación alista la declaratoria de alerta roja departamental, medida que permitirá la movilización de recursos económicos y patrullas especializadas.   


Las inspecciones de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) concluyeron que los siniestros tienen origen en la quema de pastizales para la ganadería. Las autoridades identificaron a presuntos responsables de los chaqueos en el sector de Mizque. 


La Gobernación coordina el envío de un equipo técnico para la evaluación de los daños e instruyó la incorporación de voluntarios a las labores de control. Los equipos de emergencia mantienen la vigilancia en los puntos críticos de las serranías para evitar el rebrote del fuego.