- Cultura
- Wilma Pérez
Después de 15 años de ausencia de espacios de planificación participativa, Bolivia retoma la ruta del diálogo para definir su futuro artístico y patrimonial.
Del 23 de marzo al 25 de abril, el Ministerio de Turismo llevará a cabo las “Jornadas culturales plurinacionales 2026”, un proceso que recorrerá por los nueve departamentos y la ciudad de El Alto con el fin de consolidar el Plan nacional de Fomento al desarrollo cultural.
El viceministro de Culturas y Folklore, Andrés Zaratti, destacó que este ciclo marca un quiebre con gestiones pasadas. “No buscamos realizar diagnósticos o levantar demandas, sino presentar una propuesta técnica abierta para ser fortalecida colectivamente”,.
El objetivo es que este documento no sea exclusivo del nivel central, sino un referente para que gobernaciones y municipios ajusten sus Planes Territoriales de Desarrollo Integral (PTDI) a fin de aplicarlos.
La iniciativa cuenta con un respaldo interinstitucional inédito. Participan el Ministerio de Educación —para articular la formación artística con la currícula escolar—, la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB) y los gobiernos subnacionales.
Además, las jornadas tienen el propósito estratégico de reactivar los Consejos Departamentales de Culturas, que se encuentran inactivos desde finales de 2018, para concluir con la conformación de un Consejo Nacional que supervise la ejecución del plan quinquenal.
JORNADAS CULTURALES
La ministra del área, Cinthya Yáñez, enfatizó que la cultura no se construye “de arriba hacia abajo”, sino mediante la libertad y la corresponsabilidad. Por ello, se habilitaron modalidades presenciales y virtuales, además de un “buzón de propuestas” para quienes no puedan asistir físicamente.
El recorrido se iniciará en Oruro y concluirá en Tarija, abordando ejes como economías creativas, patrimonios, identidades y gobernanza cultural.
Se prevé que para junio, tras sistematizar los aportes de artistas, gestores y pueblos indígenas, el país cuente con un plan sectorial corregido. Según las autoridades, este paso es fundamental para superar una etapa de “abandono estatal” y dotar al sector de horizontes claros que permitan la protección del patrimonio y el impulso a las industrias creativas nacionales en un escenario de profunda democracia intercultural para beneficio de regiones y colectividades.