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  • Wilma Pérez

El país carece de estadísticas oficiales consolidadas a escala nacional para medir la incidencia exacta de la trombosis, tanto en la variante venosa profunda como en la tromboembolia venosa, dentro de la población boliviana. Los datos epidemiológicos nacionales sobre la presencia y prevalencia de enfermedades trombóticas muestran las limitaciones críticas en el territorio nacional.


Gran parte de los diagnósticos ocurren de manera local en hospitales de referencia ubicados en La Paz y Cochabamba, mientras otros casos permanecen subdiagnosticados, cuadro que se presenta cuando una una enfermedad, trastorno o condición médica no se detecta, no se identifica o se diagnostica por debajo de su prevalencia real.


Ante este panorama, los especialistas en hematología recurren a las estadísticas internacionales emitidas por la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia (ISTH). 


Dicho organismo calcula una incidencia global de la enfermedad tromboembólica venosa de uno a tres casos por cada 1.000 habitantes por año. Además, la medicina institucional reconoce que la tromboembolia venosa figura como una de las causas principales de complicaciones y muertes en el ámbito hospitalario, vinculada con frecuencia a cirugías recientes, periodos prolongados de inmovilización o diversas comorbilidades.  

 
Los factores de riesgo frecuentes en el país abarcan la hospitalización y la falta de movimiento. El reposo en cama prolongado o la ausencia de movilización tras intervenciones quirúrgicas, especialmente operaciones ortopédicas como prótesis de rodilla o cadera, elevadrásticamente la probabilidad del cuadro. A esto se suman condiciones médicas asociadas como obesidad, tabaquismo, hipertensión, diabetes y antecedentes de patologías vasculares.


Los factores hormonales también influyen mediante el uso de anticonceptivos orales o terapia de reemplazo hormonal, sumados al periodo de embarazo y el puerperio en las mujeres. El hematólogo Daniel Amaru explicó los mecanismos de la patología mediante un análisis técnico.


La trombosis consiste en la formación de coágulos de sangre en el interior de los vasos sanguíneos, que bloquean el flujo normal y ponen en riesgo órganos vitales como pulmones, corazón o el cerebro. 


El fenómeno ocurre cuando se forma un trombo dentro de una vena o arteria. Este coágulo permanece en su lugar y obstruye el flujo en forma de trombosis local, o bien se desprende y viaja hacia otros órganos como tromboembolismo. Las manifestaciones más comunes comprenden la trombosis venosa profunda en las piernas, la embolia pulmonar que afecta los pulmones de forma mortal, y la trombosis arterial que desencadena casos de infartos cardíacos o cerebrales.  


Estudios realizados en hospitales de tercer nivel de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba indican que la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar figuran entre las causas principales de muerte súbita hospitalaria en el territorio nacional.