• Economía
  • Gregory Beltrán

La ley del mercado rige en las terminales de buses de gran parte del país, lo que dificulta la puesta en vigencia del acuerdo que sellaron los dirigentes del transporte con las autoridades nacionales para incrementar las tarifas del servicio interdepartamental hasta en un 35 por ciento. Según la versión de los operadores de las empresas del transporte, la demanda bajó por encima del 50 por ciento por lo que se ven obligados a reducir sus tarifas o suspender las salidas de buses.

SE SOCIALIZAN LAS NUEVAS TARIFAS
Por ejemplo, según las nuevas tarifas que publicó ayer la administración de la Terminal de Buses paceña el precio máximo del pasaje desde la Paz A Cochabamba llega a 99 bolivianos, sin embargo, las empresas deciden bajar muy por debajo de este nivel debido a la poca afluencia de pasajeros.


Dirigentes de la Confederación de Choferes propusieron un incremento incluso del 45 por ciento, sin embargo, los técnicos de la Autoridad de Regulación del Transporte (ATT) consideraban que el alza debería llegar solo al 15 por ciento. Sin embargo, ambos decidieron ceder luego de una semana de infructuosas negociaciones y fijar una banda que pueda satisfacer a ambos de forma temporal hasta que el estudio de una consultora externa realice un estudio que defina los precios reales, tanto del incremento del diésel como de algunos insumos.


En este sentido, la pasada semana se determinó un incremento de hasta un 35 por ciento en las tarifas del transporte interdepartamental y desde ayer se empezó a notificar a los operadores las nuevas bandas de precios mínimos y máximos. Para el caso de la ruta Santa Cruz-Cochabamba se estableció que se puede cobrar hasta 247 bolivianos, pero la falta de pasajeros les obligó a bajar hasta un monto mínimo.


Los operadores aseguran que en algunos casos se observó que solo había cinco pasajeros en un bus, por lo que decidieron suspender la salida en espera de que se presenten más pasajeros. Aseguran que los ingresos no les permite cubrir el incremento del diésel.


“No hay pasajeros, la Terminal está vacía”, dijo ayer una de las operadoras. Similar panorama se vive en el eje troncal, algunos señalan que esto se debe a la temporada y esperan que lleguen las fiestas de fin de año para observar el comportamiento de la demanda, que aguardan mejorar.


Todavía habrá que aguardar al menos dos o tres meses para tener el estudio que realizará la consultora externa y en el que participarán técnicos de la ATT y de los transportistas.


“No cobramos ni siquiera las anteriores tarifas por la baja demanda, pedimos 80 bolivianos por viajar en los buses que salen a Cochabamba”, relató una de las operadoras en la Terminal de Buses de La Paz.


Se informó que el fin de semana hubo un leve incremento de la demanda, lo que permitió subir los precios de algunas tarifas, pero a medida que pasaban las horas caía la presencia de pasajeros por lo que empezaron a “rematar” los pasajes para recuperar los gastos que representa el incremento del diésel, los respuestos, el pago a los trabajadores que operan este servicio.


También se supo que debieron despedir personal por este bajón.