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  • Armin Copa

El vicepresidente Edmand Lara solicitó detener la aplicación del Decreto Supremo 5676, disposición que fija un valor de 18 bolivianos por litro de diésel para quienes superen el consumo de 120 litros mensuales. Durante una intervención pública, la autoridad calificó la medida como un incremento severo y advirtió sobre el impacto directo que este ajuste provocará en el sector transporte, el rubro productivo y la economía de los hogares bolivianos.

La autoridad cuestionó la falta de consulta previa con las organizaciones sociales y productivas antes de promulgar la norma. Asimismo, rechazó la postura oficial respecto a que el ajuste del combustible no afectará el costo de los alimentos de primera necesidad, al señalar que cualquier decisión en materia económica exige una planificación adecuada, mediciones precisas y garantías concretas para la población.

Entre sus planteamientos, Lara sugirió establecer mesas de trabajo junto a representantes del transporte, el sector productivo y la clase trabajadora. Adicionalmente, propuso la realización de auditorías internas en la empresa estatal de hidrocarburos, la aplicación de controles estrictos frente al contrabando y una distribución equitativa de las cargas económicas para evitar que los efectos de la crisis recaigan en los sectores de menores ingresos.